martes, 23 de abril de 2013

Un gran día, el día del libro... Y una gran novela.


El día del libro tiene que celebrar, precisamente eso, la existencia de libros, que nos hagan viajar, que nos enseñen a vivir de mil formas diferentes y a pensar por nosotros mismos. Los libros no son- o no deberían serlo- adoctrinamiento ni comercio. A algunos habrá que explicarles que son cosas que tienen hojas… Pero no son árboles. A otros simplemente no habrá que decirles nada, porque en las palabras “libro”, “leer”, “literatura”, vienen implícitas tantas cosas… Según los ojos que miran, claro.

La entrada de hoy me gustaría dedicarla a un libro y, por supuesto, a su autora. Por varias razones que iré explicando más adelante.

La autora en cuestión es Vanessa Requena, autora de la novela autopublicada Al otro lado de las llamas. Hace dos días descargué el fragmento de muestra, ya venía siguiendo a esta chica en las redes sociales, y había leído un poco de su novela; pero, leerlo como otro libro cualquiera de los que van a parar a mi kindle, me abrió los ojos en muchos sentidos.

Lo que quiero hacer es una alabanza en toda regla a una perfecta edición, a una novela que no deja nada que desear a cualquier otra que haya sido publicada por una conocida editorial, de gran calidad gramatical y de argumento, y que es una lástima que hayamos de ir a buscar por nuestra cuenta escarbando entre blogs y Twitter.

Al mismo tiempo que alabar, también quiero protestar, precisamente en un día como éste. Hacía meses que no leía tan a gusto un libro como lo he hecho con éste, y es que, como muchísima otra gente, me exaspera ver la mala calidad de las novelas que se editan ahora, llenas de faltas de ortografía como si fueran tropiezos en un yogur- a una desorbitada cantidad de personas las sacan de quicio-, y con gravísimos errores gramaticales, sin contar las pésimas traducciones de novela extranjera. Hablo principalmente de novela juvenil, a la que se le da una importancia nula y, sin embargo, es básica.

En esta novela NO HAY faltas de ortografía, NO HAY errores de expresión, es una edición perfecta y da gusto leer así.

Es triste que en el mundo actual, donde muchas veces no se da importancia a la cultura, los libros que se publiquen sean simplemente “una idea que vende”, la que está de moda, y se rechacen los buenos trabajos, pasando por encima de la literatura, de una buena historia y una correcta escritura- a lo que añado que los libros que están publicando las editoriales de literatura juvenil no están muy currados ni siquiera en cuanto al vocabulario-.

Por último, me gustaría recomendar- fervientemente- Al otro lado de las llamas, de Vanessa Requena, animando a que en el Día del libro, no sólo se compren los libros que se venden o están de moda, sino que se busquen los novelones que se están perdiendo por los rincones de Internet, saliendo a la superficie precisamente porque valen, mucho.


lunes, 18 de febrero de 2013

Pomelo y limón, Begoña Oro.


Pomelo y limón, Begoña Oro.
SM, 2011. 
Precio: 8'75 euros.

"Jorge y María se quieren, y tú tendrás cosas mejores que hacer que mirarlos. Por ejemplo: querer a alguien".

Jorge y María se conocieron en la piscina, se cruzaron en la urbanización, se acompañaron de camino al colegio y de vuelta a casa, y se miraron a través de sus ventanas. Todo era muy bonito hasta que… ¿El destino, quizá? ¿Los mayores, egoístas? ¿Los cocodrilos, cotillas o el público, envidioso…? Todos ellos, por una vez, se ponen de acuerdo para fastidiar la preciosa historia de amor que había surgido entre ellos. Pero el amor es sabio. Y fuerte. No se doblega tan fácilmente ni se dispersa en el aire tan rápido como puede aparecer. Jorge y María seguirán en contacto, burlando los ojos de todos, manteniendo su relación a flote; como Romeo y Julieta, pero sin veneno.

En esta novela me he reencontrado con un género que había abandonado hacía ya tiempo, cuando leí La chica del andén de enfrente, de Jordi Serra i Fabra, género que trata las relaciones amorosas adolescentes en la actualidad. No es de mis favoritos, pero sí pienso que da mucho juego (quizá desaprovechado) y puede ser muy interesante si se trabaja bien.
En este caso, la historia pertenece a la escritora Begoña Oro, autora que ha llegado pisando fuerte con esta novela bajo el brazo, a pesar de que en la actualidad son otros los géneros que encabezan las ventas en literatura juvenil.
En Pomelo y limón conoceremos una adaptación muy ligera del argumento del clásico Romeo y Julieta, pues Jorge y María se ven en una tesitura similar: diferentes factores impiden a los protagonistas vivir su historia de amor.
Se trata de una novela corta y muy rápida, en la que creo necesario destacar su configuración: la autora  se basa en los medios de comunicación actuales (una parte de ellos) para desarrollar la novela; establece una comunicación entre ellos basada en mensajes por ordenador y dibujos a bolígrafo en hojas cuadriculadas; además, la protagonista tiene un blog personal que utiliza a modo de diario.
Personalmente, creo que es una historia con gancho, pero parece que ofrece menos de lo que se espera de ella. La originalidad en su configuración- aunque al principio puede hacer que parezca un poco desorganizada- le da puntos a favor, sin embargo la acción es escasa y eso hace que la historia parezca vacía en ocasiones.
Es una novela entretenida, muy adecuada para leer en el bus o en el metro y pasar un buen rato, además de ofrecernos una visión optimista del amor- ya sea adolescente o no-, que parece no agotarse nunca, y que además que nos encanta.
 

miércoles, 13 de febrero de 2013

Tempus Fugit, Javier Ruescas


Tempus Fugit, Javier Ruescas.

Alfaguara, 2010, 296 pp.

Comprar en La Casa del Libro..

Hanna es una chica rara, muy rara: viste de forma extravagante, va por la vida en una bicicleta… Y no ha utilizado las cabinas de teleporte ¡ni una sola vez! Lo dicho: rara.

En un mundo en el que todo se reduce a un paisaje de color hormigón, a la comodidad del ciudadano hasta el punto de no caminar más de una calle, y la protección y comodidad de estar encerrado en casa antes que salir a la calle (no vaya a ser que empiece a llover), Tempus Fugit se alza como la empresa más poderosa del planeta y Hanna como la chica más perseverante e inconformista del mundo. En el buen sentido: Hanna está convencida de que esta gran empresa mueve demasiados hilos, y además para mal, y está dispuesta a descubrirlos con las manos en la masa. No anda lejos y, para confirmar sus sospechas, por su camino se cruzarán dos chicos muy, muy diferentes: Pablo, un tipo salido de la Castilla del siglo XVIII, totalmente perdido en un mundo en el que prácticamente no hay campos que recorrer, y Kleid, un chico con estupendas habilidades que va por ahí robando futuros, aunque no tenga ni idea- ni quiera tenerla- de qué hacen con ellos. Cada loco con su tema pero, al final, todos los caminos se encuentran y, por muy diferentes que sean, todos tienen algo en común.

El artista es Javier Ruescas, licenciado en Periodismo, autor de otros libros como Los Cuentos de Bereth (una trilogía), y Play (a punto de salir del horno la segunda parte, Show). Se trata de una novela corta y de lectura muy ágil; engancha y no tiene grandes momentos aburridos. Además, sigue un hilo conductor ininterrumpido que hace mucho en favor del entretenimiento. Los personajes sí dejan algo que desear, sobre todo los secundarios, aunque están bien perfilados; tal vez porque es una historia rápida, quizá porque el propio autor no los consideró muy importantes, pero parecen bastante incompletos, algo a tener en cuenta dada la valiosísima información que pueden aportar los detalles en un personaje, sea principal o secundario.
Me gustaría destacar un detalle en cuanto a la configuración de la novela, y es que, para cada capítulo, recuerda una sentencia referida al tiempo, dicha por algún personaje relevante, que guarda una relación perfecta con el contenido de cada capítulo y, además, hace pensar.

He tardado un par de días en leer esta novela, me ha gustado, me ha entretenido y me ha enseñado. Con que una obra tenga estos ingredientes, creo que es suficiente para valorarla positivamente y empezar a subirle nota… ;) Tal vez haya llegado un poco tarde y debería estar leyendo Play, pero ¡más vale tarde que nunca! Y estoy ansiosa por tener entre mis manos Encantamiento de luna.


jueves, 24 de enero de 2013

Puro, Julianna Baggott.

Puro, Julianna Baggott. 
Editorial Roca, 2012.
A la espera de fecha de publicación de la segunda parte en español (en inglés, en febrero de 2013).


¡Por fin! Lo he terminado… Y ahora quiero más, pero creo que me toca esperar (aunque poco, espero). Os cuento: 


La Tierra ha sido destruida. Años después de las detonaciones, Pressia cumple 16 años y ha de unirse al ejército de la ORS. Decide esconderse, pero ante la posibilidad de que la descubran huye de su casa dejando a su abuelo, su única familia. Pressia dará con un grupo de rebeldes que se reúnen cada cierto tiempo para hablar del Antes y compartir sus recuerdos, en esas reuniones conocerá a Bradwell, un chico luchador que se ha criado solo y cuestiona todas y cada una de las cosas que llegan a sus oídos.
Paralelamente, Perdiz, un chico que ha crecido y vivido en la Cúpula, un lugar creado artificialmente antes de las detonaciones, ajeno a la verdad y a la vida de los Miserables, planea escapar para ir en busca de su madre, pensando que, al contrario de lo que le habían dicho siempre, ella estaba viva y había dejado pistas para que la encontrase.
Los tres coincidirán y, a partir de ese momento, vivirán historias de todo tipo, sufrirán y tendrán esperanza, conocerán la verdad y la mentira… En una novela fantástica.
Esta novela, de ficción, es una distopía perfecta e intrigante que te mantiene pegado a las hojas en todo momento. Original por sus personajes, por el trasfondo de la historia, el por qué que hace que el argumento tenga vida propia. Sin embargo, es un tema que está muy de moda hoy en día en la literatura juvenil aunque, personalmente, cada vez me gusta más.
Se trata de una de las pocas veces que podemos hallar personajes imperfectos, no tienen “defectillos”… Los “miserables”, como los llaman en la cúpula, debido a las detonaciones, han sufrido la fusión de sus cuerpos con objetos de tipos muy diversos, e incluso con personas. La protagonista, Pressia Belze, tiene su mano fusionada con una muñeca, la que sostenía en el momento de la explosión. Bradwell tiene pájaros en la espalda… Ventanas, ventiladores, ruedas… ¡Bebés! Todo puede pasar. Los puros, sin embargo, a pesar de ser gente sin problemas de ese tipo, incluso pueden llegar a provocarnos un poco de rechazo, estando como estamos inmersos en un mundo de personas con objetos extraños como partes del cuerpo- es eso que llaman empatía-.
Se trata de una historia con un argumento que no sólo tiene un brazo o dos, sino múltiples, van apareciendo cosas según avanzamos en la historia, ideas que al final del libro van quedando perfectamente selladas. Quizá, aunque es algo a apreciar el gran dinamismo de la narración- también se debe al continuo cambio de narrador y, por tanto, de perspectiva-, sea en este punto donde podamos encontrar un fallo, y es que puede llegar a ser engorroso estar en el centro de semejante tormenta de ideas.
Quizá nos choque al principio ese ambiente desolador, desastre absoluto, pobreza, basura, destrucción… Los colores gris y marrón son el leitmotiv de la acción. Pero- si lo leéis estaréis de acuerdo conmigo- eso es lo que le da verdadero valor a esta novela, eso es lo que le permite ponerse la etiqueta de “nuevo” u “original”.
A pesar de la gran movilidad de la historia, como en todo libro hay momentos aburridos, con menos acción y poco gancho, pero lo compensa muy bien una vez pasadas esas POCAS páginas aburridas. Las últimas doscientas cincuenta páginas son trepidantes, no os permitirá despegaros del papel ¡ni para dormir!


Por fin con tiempo para respirar... ¡Y leer!

Hoy acabo de terminar mis exámenes y me he lanzado directa a los libros que tenía pendientes de leer. Por lo pronto, he acabado Puro, de Julianna Baggott, del cual espero poder colgar pronto mi reseña. Los próximos serán: Pomelo y limón (Begoña Oro), Tempus Fugit (Javier Ruescas) y un regalazo de Navidad: Una vacante inesperada, de J.K. Rowling.
Espero poder leerlos esta misma semana (al menos los dos primeros), y seguir con todos los estupendos libros que salen cada mes y que, poco a poco, me van a tirar la pared abajo.
Mientras tanto os deseo un estupendo fin de semana y ¡a leer, que nunca se acaban!

jueves, 17 de enero de 2013

Las ventajas de ser un marginado.

Autor:  Stephen Chbosky

Título original: The perks of being a wallflower.
Editorial Alfaguara, Madrid, 2012. Primera publicación en 1999.
Adaptación al cine: estreno el 8 de febrero de 2013 en España (noviembre de 2012 en EEUU).
Reparto principal: Logan Lerman, Emma Watson, Ezra Miller.



“Querido amigo:
Te escribo porque ella dijo que escuchas y comprendes y que no intentaste acostarte con aquella persona en esa fiesta, aunque hubieras podido hacerlo”.
Charlie es un chico especial. No hablo de ser “especial” en el sentido de que le salgan luces de colores de las manos, o cambie accidentalmente de color la peluca de su profesor a un azul chillón. Es AUTÉNTICO, un chico a través del cual vemos el mundo de una forma tan diferente que un simple día de instituto puede parecernos increíble. Charlie acaba de perder a su mejor amigo, Michael, y se dispone a comenzar el instituto. Siempre ha sido distinto, más introvertido, más observador, mucho más sensible; la idea de ir al instituto lo aterroriza, por lo que desde el primer día decide escribir cartas como anónimo a un desconocido, contando todo cuanto le ocurre a lo largo del curso.
Cuando Charlie dice en un momento concreto del libro, “en ese momento, sentí que éramos infinitos”, yo no tenía ni idea de que así me sentiría al final del libro. Es poco. ¿Por qué? Terminaréis queriendo un Charlie en vuestras vidas. Es un personaje perfecto, en todos los sentidos, que experimenta una enorme evolución y, sin embargo, mantiene su esencia. En los pequeños detalles encuentra razones para ser infinitamente feliz. Su gran curiosidad hace que conozcas  a todos los personajes de una forma peculiar: todos son buenos, geniales, todos tienen sus muchas virtudes y sus minúsculos defectos. Así mira- y ve- Charlie.
Este libro esconde algo entre sus páginas que me ha hecho llorar de felicidad y tristeza al mismo tiempo, algo que nos demuestra que la vida tiene muchos capítulos tristes y que, a pesar de todo, se pueden vivir con una inmensa felicidad.
Dejando al protagonista aparte, los personajes tienen muchos detalles que los hacen muy reales, pero al mismo tiempo, son ligeramente exagerados, de manera que el autor puede crear así circunstancias más tristes o alegres, peculiares en muchos casos: la trama se hila en torno a hechos cotidianos, pero muy dramatizados. 
El libro se desarrolla por medio de cartas- algo que al principio pensé que no me gustaría-, que le dan a la narración un ritmo rápido y continuo; como toda historia, tiene momentos aburridos, sin embargo el tono coloquial de las cartas- el protagonista escribe tal y como hablaría con un amigo- lo hace llevadero.

La redacción comienza siendo un poco embarullada- otro punto que me encanta de la novela- pero se debe precisamente al realismo que el autor le da a la historia. Este modo de redactar cambia totalmente, pero a un ritmo lógico a lo largo de la historia, a medida que Charlie lee más y aprende a redactar mejor. ¿Cómo vemos ese progreso? A Charlie le encanta leer, y desde el primer día su profesor de literatura (Bill) se percata de su gran potencial y le da libros para que los lea y escriba sobre ellos. Charlie no deja de hablar de todos estos libros a lo largo de la novela (“Creo que es mi libro favorito. Aunque siempre que leo un libro se convierte en mi libro favorito, hasta que empiezo el siguiente.”). También de música, se pasa la vida grabando cintas de varios- he de decir que he escuchado una y todo cuanto dice de ella es cierto.
A veces, muy pocas, al autor le apetece describir el ambiente, pero es algo que en este tipo de novela no resulta necesario, sobre todo porque todo cuanto necesitas para seguir el hilo de la historia está en la cabeza de del protagonista. Sin embargo, sin gran detallismo logra perfectamente que nos sumerjamos en el mismo ambiente que Charlie.
Por último, me parece importante hacer una mención a la buena edición del texto. ¡Cuál fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que casi no había faltas de ortografía!
Os hago saber que éste ha pasado a ser mi libro favorito ;) ¡Sin peros!
Adiós a los libros de autoayuda, leed Las ventajas de ser un marginado, poned de fondo It’s time, de Imagine Dragons, y disfrutad de la sensación de ser inmensamente felices, de sentiros infinitos.



miércoles, 21 de noviembre de 2012

De libros piratas y cubiertas resbaladizas.


Un título de cuento, ¿verdad?
¡Cuántas veces me ha apetecido lanzarme al mar de Internet y obtener como un pirata preciados botines hechos de tinta y papel! Cuántas… He querido hacerlo cada vez que he oído rumores de planes para fomentar la lectura o de facilitar el acceso a la cultura.
Me resulta gracioso escuchar cómo algunos ponen el grito en el cielo cada vez que sale a escena el pirateo de libros. Pero, señores gobernantes, editores, autores… ¿De qué se sorprenden?
Ilustraré mi profundo descontento con un ejemplo que os hará comprenderme a la perfección, aunque muchos ya sabéis por dónde voy.
Una de las novedades del mes de noviembre en literatura juvenil es B1terman, de la editorial Montena y cuyo autor es Santiago García- Clairac. Su precio en papel es 16’95 euros. No es un precio tan alto en comparación con otros libros, sobre todo si ésos son de tapas duras, como la última novela de Ken Follet, que cuesta casi 30 euros. Esto también me parece ofensivo, pero al menos tienen una encuadernación decente. Pase que sean de distinta temática, que sean más baratos así, pero las cubiertas que nos abren las puertas a realidades diferentes como la de Delirium, Divergente, Los Juegos del Hambre, B1terman… Son cubiertas sumamente resbaladizas, demos gracias si, incluso forradas, aguantan un soplido. Eso sin mencionar las faltas ortográficas, que parecen querer invadirnos- me iría encantada por las ramas pensando cómo es posible que en el mundo editorial a los correctores se nos tenga cada vez menos en cuenta, pero lo dejaré para otra ocasión-. Volvamos a las cubiertas débiles y resbaladizas. Como se nos ocurra pasar lo que estamos pagando por ellas a las antiguas pesetas, probablemente nos enfademos más aún. Al menos antes no teníamos que esperar a cumpleaños y Navidades para ir corriendo a la librería, lista de novedades del año en mano.
Este libro tiene su versión e-book. ¿Cuál es su precio? Preparaos… (Redoble de tambor). ¡11’99 euros! Debe resultar un arduo trabajo comprimir la copia digital del libro en un zip o cambiarla de formato a uno más conveniente, para evitar que se convierta en botín de algún pirata. No sé cuántos empleados serán precisos para tan pesada y difícil labor...
Cada cosa tiene su precio justo aproximado. Alguien saca un beneficio exagerado de un derecho que todos tenemos, o deberíamos tener, que es el acceso a la cultura. ¿Cuál es la consecuencia? Si pudiera comprar tantos libros como me gustaría leer… Vamos a quedarnos sólo con los libros que leo o puedo leer en un mes: pongamos que sean cuatro, uno más, uno menos... Tendría que disponer de setenta euros al mes, aproximadamente, para gastarlo en libros. Lo haría encantada pero, os confieso algo: No los tengo. Y estoy segura de que la mayoría de los que están leyendo esto (y de los que no) tampoco.
¿Qué hacemos entonces? ¿Nos comemos las estanterías de las bibliotecas porque ya hemos terminado con los títulos que nos gustaban? Tal vez podríamos ampliar horizontes, ir, por ejemplo, a por la novela histórica, pero estamos en las mismas…
Queridas editoriales, que en mes de paga extra, cumpleaños o Navidad, nos dais la vida, y al mes siguiente nos la quitáis… Un consejo: no editáis sólo para ricos, editáis para todos. Regaladnos el placer de leer más (y mejor), facilitadnos ese tan restringido acceso a la cultura. Bajad los precios, y ninguno de nosotros se verá obligado a surcar los mares cual pirata en busca de nuestros tesoros de cubierta resbaladiza.

Mima Chicón.